El licor artesano de algarroba es una auténtica rareza gastronómica que sorprende por su intensidad, su suavidad y su sabor naturalmente dulce y tostado. Elaborado a mano en Grazalema, en plena Sierra de Cádiz, este licor combina aguardiente de producción propia, algarrobas silvestres cuidadosamente seleccionadas y una mezcla secreta de especias que completan su perfil aromático.
Con un contenido alcohólico equilibrado del 20 % vol., este licor ofrece una experiencia sensorial única: la algarroba aporta notas profundas que recuerdan al cacao y al caramelo tostado, mientras que las especias añaden complejidad y elegancia. Es perfecto para disfrutar solo, con hielo, como digestivo, o como ingrediente especial en repostería, cafés y cócteles gourmet.
La algarroba, fruto del algarrobo mediterráneo, ha sido durante siglos un ingrediente tradicional en la cocina andaluza. Licores Grazalemeños recupera su valor ancestral con una receta que respeta los tiempos de maceración y la pureza de los ingredientes, sin conservantes ni colorantes.
Formato de 500 ml. La botella puede variar según disponibilidad, pero se mantiene siempre la calidad y el origen artesanal del licor.
Este licor es ideal para quienes buscan sabores auténticos, naturales y diferentes, con el sello de calidad de los productos hechos a mano en la provincia de Cádiz. Un licor con personalidad, historia y alma andaluza.