INGREDIENTES: Aguardiente, níspero jopón y mezcla de especías. Cuenta la leyenda que cuando habitaban en Grazalema los monjes Carmelitas, tenían el convento en la Iglesia de San José, ubicada en la parte alta del pueblo, llamados los habitantes de esa zona del pueblo "jopones", ellos fueron quienes sembraron este rico fruto, aql que le pusierón de nombre "níspero jopón". Alc: 20%